En casa siempre hay un bote de esta vinagreta en la nevera. Sirve para una ensalada de pepino, para unas verduras al vapor, para un tataki de atún o para mojar dumplings. Se hace en dos minutos y salva cualquier cena.
Pero tiene trampa: la salsa de soja que encuentras en casi cualquier supermercado lleva trigo. Si miras la etiqueta, suele aparecer justo después de la soja. Para un celíaco, ese «toque asiático» en la ensalada es justo lo que no puede comer.
La solución es sencilla: tamari o salsa de soja certificada sin gluten. El tamari es una salsa japonesa que tradicionalmente lleva poco o ningún trigo, pero comprueba siempre que ponga «sin gluten» en el envase, porque hay marcas que sí lo añaden.
Ojo con estos ingredientes
- Vinagre negro chino: muchas marcas llevan trigo o cebada. Para esta receta, mejor vinagre de arroz.
- Mirin: algunos llevan jarabes de cereales con gluten. Revisa siempre la etiqueta.
Ingredientes (un bote de unos 133 g)
- 55 g de tamari o salsa de soja sin gluten
- 30 g de vinagre de arroz
- 30 g de agua
- 10 g de azúcar (o 14 g de miel)
- 5 g de jengibre fresco rallado
- 3 g de ajo rallado (opcional)
Preparación
- Disuelve el azúcar en el agua y el vinagre.
- Añade el tamari, el jengibre y el ajo.
- Cierra el bote y agita bien. Se conserva hasta una semana en la nevera.
El toque final, en el plato
El aceite de sésamo y las semillas no van dentro del bote: así la vinagreta se conserva mejor y el aroma llega fresco a la mesa. Para una ensalada individual: 15 g de vinagreta + 3 g de aceite de sésamo tostado + una pizca de sésamo tostado.
- Versión japonesa: sin ajo, con 10 g de zumo de lima.
- Versión china: 5 g de ajo, 10 g de aceite de chile y cebolleta picada al servir.
👉 También es perfecta para mojar mi pajeon sin gluten de verduras, el pancake coreano crujiente.
Calorías aproximadas: unas 10 kcal por 15 g de vinagreta, y unas 45 kcal por ración de ensalada con el aceite y el sésamo.
¿Y tú dónde la usarías? ¡Cuéntamelo en los comentarios!




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